Historia y curiosidades
El Sauber-Mercedes C9 nació de la colaboración entre el pequeño equipo suizo Sauber, fundado por Peter Sauber, y Mercedes-Benz, que buscaba regresar al automovilismo de resistencia tras su retirada oficial en los años 50. El chasis, diseñado bajo las reglas del Grupo C, montaba un motor V8 biturbo derivado de la mecánica de calle de Mercedes, capaz de entregar una potencia enorme para la época. El equipo debutó el C9 a mediados de los años 80 y lo fue perfeccionando temporada tras temporada, integrando también a jóvenes pilotos que después harían carrera en la Fórmula 1, como Michael Schumacher, Karl Wendlinger y Heinz-Harald Frentzen, que formaron parte del programa junior de Mercedes ligado al proyecto de resistencia.
En las 24 Horas de Le Mans de 1989, Sauber-Mercedes logró un doblete histórico, con el C9 ocupando el primer y segundo puesto de la general, además de dominar el Campeonato Mundial de Resistencia de esa temporada. Uno de los datos más recordados del coche es su extraordinaria velocidad punta en la recta de Mulsanne, entonces sin chicanas, donde superaba los 400 km/h, una cifra que contribuyó a que la FIA introdujera después chicanas en ese tramo por motivos de seguridad. El C9 se convirtió así en uno de los prototipos más veloces y dominantes de la historia del Grupo C.