Historia y curiosidades
El coche de seguridad se introdujo en la Fórmula 1 en 1973, en el Gran Premio de Canadá, aunque durante años se usó de forma puntual y no siempre con buenos resultados, incluido algún episodio de confusión sobre qué coche debía liderar el pelotón. No fue hasta 1993 cuando pasó a formar parte permanente del reglamento como recurso para neutralizar la carrera tras un accidente o condiciones peligrosas en pista. Mercedes-Benz se convirtió en proveedor oficial del safety car en 1996, comenzando con un C36 AMG, y desde entonces ha ido renovando el vehículo con modelos cada vez más potentes: CLK55 AMG, SL55 AMG, CLS63 AMG, SLS AMG y, finalmente, el Mercedes-AMG GT.
Desde el año 2000, el piloto alemán Bernd Maylander ha sido la cara visible del safety car de Mercedes en el Mundial, acumulando más salidas a pista que la mayoría de pilotos titulares de parrilla. Junto al coche de seguridad, Mercedes suministra también el coche médico que sigue a los monoplazas en la primera vuelta de cada carrera. La introducción del Virtual Safety Car en 2015 no sustituyó al coche físico, sino que añadió una herramienta adicional para ralentizar la carrera sin necesidad de que el AMG GT salga a pista.