Historia y curiosidades
Volkswagen entró oficialmente en el Rally Dakar a mediados de la década de 2000 con el Race Touareg, un prototipo desarrollado a partir del nombre y la imagen del SUV de calle Touareg, pero con muy poco en común mecánicamente: se trataba de un vehículo de competición construido específicamente para la dureza del rally-raid, con motor diésel turbo, un dato relevante porque en aquel momento pocos equipos apostaban por la propulsión diésel en una prueba tan exigente. Esa apuesta tecnológica resultó decisiva, ya que la eficiencia y el par motor del diésel se adaptaban muy bien a las larguísimas etapas del Dakar.
Con pilotos como el español Carlos Sainz, ya campeón del mundo de rally, y el catarí Nasser Al-Attiyah, el Race Touareg llevó a Volkswagen a encadenar victorias en la general del Dakar en 2009, 2010 y 2011, consolidando a la marca alemana como una fuerza dominante en el rally-raid durante esos años. Tras esa etapa de éxitos, Volkswagen decidió retirarse oficialmente de la competición para reorientar su presupuesto de motorsport hacia otros programas, dejando el Race Touareg como uno de los prototipos más recordados de la historia reciente del Dakar.