Historia y curiosidades
El Toyota 86 nació de un desarrollo conjunto entre Toyota y Subaru, que aportó su motor bóxer de cuatro cilindros, en un proyecto pensado explícitamente para recuperar la filosofía del deportivo ligero, asequible y de tracción trasera que Toyota había cultivado décadas atrás con modelos como el AE86 Corolla de los años 80, del que el nuevo coche tomó directamente su nombre como homenaje. Debido a ese acuerdo entre marcas, el mismo coche se vendió simultáneamente bajo tres identidades distintas según el mercado y el momento: Toyota 86 (o GT86 en Europa), Scion FR-S en Estados Unidos y Subaru BRZ, con diferencias mínimas de puesta a punto entre versiones.
El propio nombre "86" es un guiño directo al código de chasis del Corolla AE86, que se había convertido en un icono del automovilismo callejero y del drifting gracias en buena parte a su protagonismo en el manga y anime "Initial D". Esa herencia ayudó a que el nuevo 86 fuera adoptado casi de inmediato por la comunidad del drifting y los circuitos amateur, donde su bajo peso, su reparto de pesos equilibrado y la facilidad para hacer perder tracción al eje trasero lo convirtieron en una plataforma muy popular para modificaciones y competición de bajo presupuesto.