Historia y curiosidades
La historia del Cobra empieza con Carroll Shelby, expiloto de carreras retirado por problemas de salud, que en 1962 convenció al fabricante británico AC Cars de venderle chasis del ligero AC Ace para instalarles motores V8 americanos. El resultado, bautizado AC Cobra o Shelby Cobra, comenzó con un V8 Ford de 260 pulgadas cúbicas y fue creciendo en cilindrada hasta llegar a la versión más legendaria, el 427, con un motor de 7 litros procedente de los grandes bloques Ford usados en competición NASCAR. Ese salto de potencia sobre un chasis tan ligero convirtió al Cobra 427 en uno de los coches de calle más rápidos que se habían fabricado hasta entonces.
El Cobra se hizo famoso también por su rivalidad directa con Ferrari en los circuitos, especialmente en la versión Daytona Coupe, con la que Shelby American logró vencer a los italianos en el Campeonato Mundial de Marcas de 1965. Por su combinación de ligereza extrema y potencia bruta, el 427 ganó fama de coche exigente y algo peligroso de conducir al límite, una reputación que solo aumentó su atractivo. Hoy es una de las siluetas más replicadas de la historia del automóvil, con miles de réplicas y kits de montaje producidos en todo el mundo.