Historia y curiosidades
El GT-R desciende directamente del Nissan Skyline GT-R, un modelo que desde los años 90 se ganó el apodo de "Godzilla" por su capacidad de vencer a rivales mucho más caros en circuito. La generación actual, denominada R35, se presentó en 2007 bajo la dirección del ingeniero jefe Kazutoshi Mizuno, quien sometió el coche a un intensivo programa de desarrollo en el trazado Nordschleife de Nürburgring hasta convertirlo en una referencia de prestaciones accesibles frente a superdeportivos europeos mucho más caros.
La versión Nismo, presentada en 2014, representa la evolución más extrema del GT-R de calle: incorpora un motor V6 biturbo reforzado con componentes derivados del programa de competición GT3, una carrocería aligerada y elementos aerodinámicos, como el alerón trasero y los faldones laterales, desarrollados directamente a partir del coche de carreras. Su objetivo declarado siempre fue rebajar el tiempo por vuelta en Nürburgring, circuito en el que distintas generaciones del GT-R han marcado tiempos de referencia para coches de producción, alimentando la rivalidad con marcas como Porsche.