Historia y curiosidades
Aunque Mercedes-Benz llevaba fabricando berlinas de representación desde los años 50, el nombre "Clase S" (de Sonderklasse, "clase especial" en alemán) se adoptó oficialmente en 1972 con la generación W116, el primer Mercedes en llevar esa denominación de forma oficial. Desde entonces, cada nueva generación —W126, W140, W220, W221, W222 y la actual W223— ha servido como banco de pruebas de las tecnologías más avanzadas de la marca antes de que llegaran al resto de la gama, desde el ABS de serie en 1978 hasta el airbag del conductor en 1981, pasando por sistemas de suspensión adaptativa y asistentes de conducción semiautónoma.
La generación W140 de los años 90 es recordada como un caso particular: su desarrollo se disparó en coste y complejidad hasta el punto de ser objeto de crítica interna en Mercedes por su sobreingeniería, aunque hoy se valora precisamente por ese exceso de solidez y equipamiento. La Clase S es también el modelo de referencia como coche oficial de jefes de Estado y de gobierno en numerosos países, un papel que ha reforzado su imagen como el buque insignia tecnológico y de prestigio de Mercedes-Benz.