Historia y curiosidades
Presentado en el Salón de Ginebra de 2011 como LP700-4, el Aventador supuso un salto tecnológico importante para Lamborghini al incorporar un monocasco de fibra de carbono, una técnica hasta entonces reservada a deportivos de competición y a los superdeportivos más exclusivos. Su motor V12 de 6.5 litros, de aspiración natural, se combinaba con tracción total y una caja de cambios secuencial de un solo embrague, en línea con la tradición de la marca de priorizar la respuesta y el carácter mecánico sobre la suavidad de conducción. El nombre, como es habitual en Lamborghini, procede del mundo de la tauromaquia: Aventador fue un toro de lidia español premiado por su bravura en 1993.
A lo largo de su producción, el Aventador dio lugar a numerosas variantes especiales, entre ellas la SVJ, que en 2018 estableció el récord de vuelta para coches de producción en el circuito de Nürburgring-Nordschleife. El modelo se convirtió también en una presencia habitual en videojuegos de conducción y en la cultura de internet gracias a su diseño extremo, heredero visual del Countach y del Diablo, con líneas angulosas inspiradas en la aviación militar. Con la llegada de su sucesor híbrido, el Revuelto, en 2023, el Aventador quedó como el último Lamborghini de producción equipado únicamente con un motor V12 atmosférico sin ningún tipo de electrificación.