Historia y curiosidades
Ford entró en el WRC con el Focus a partir de 1999, sustituyendo al veterano Escort, y encargó el desarrollo del coche a M-Sport, el equipo dirigido por Malcolm Wilson en Cumbria. El Focus RS WRC evolucionó en varias generaciones a lo largo de la década, adaptándose a los sucesivos reglamentos técnicos del campeonato, y se convirtió en el vehículo con el que Ford peleó de forma habitual por victorias de etapa y podios frente a los dominadores Citroën y Subaru. La librea Castrol, con su característico verde y rojo, acompañó al equipo durante buena parte de esos años y es una de las imágenes más reconocibles del rally de aquella época.
El estonio Markko Märtin fue uno de los pilotos de referencia del equipo a mediados de la década de 2000, logrando varias victorias de rally con el Focus RS WRC antes de retirarse de la competición de forma prematura. El modelo también contó entre sus filas con nombres como Colin McRae, campeón del mundo en 1995, y François Duval. Mecánicamente, el Focus RS WRC de esta era montaba un motor de 2.0 litros turboalimentado y tracción total, conforme a la normativa World Rally Car, capaz de generar en torno a 300 caballos homologados. Pese a no lograr un título de constructores en esos años, M-Sport se consolidó como uno de los equipos privados más competitivos del mundial, sentando las bases de su papel posterior como referencia del rally británico.