Historia y curiosidades
El DeLorean DMC-12 fue el único modelo fabricado por DeLorean Motor Company, la empresa fundada por el ingeniero John DeLorean, antiguo ejecutivo de General Motors. Se produjo entre 1981 y 1983 en una planta construida específicamente en Irlanda del Norte, con el objetivo de crear un deportivo con un diseño radicalmente distinto al resto del mercado: carrocería de acero inoxidable sin pintar, puertas de apertura vertical tipo "ala de gaviota" y un diseño obra del célebre Giorgetto Giugiaro. Bajo esa carrocería futurista montaba un motor V6 de origen Peugeot-Renault-Volvo, con unas prestaciones más discretas de lo que su aspecto sugería.
Comercialmente, el DMC-12 fue un fracaso: problemas de calidad, un precio elevado y dificultades financieras de la compañía llevaron al cierre de DeLorean Motor Company poco después de iniciar la producción. Sin embargo, su aparición como máquina del tiempo en la trilogía "Regreso al Futuro", a partir de 1985, le dio una segunda vida como icono cultural, convirtiéndolo en uno de los coches más reconocibles del cine y en objeto de culto entre coleccionistas de todo el mundo, muy por encima de la fama que alcanzó durante su breve comercialización original.