Historia y curiosidades
El Audi e-tron llegó a los concesionarios entre 2018 y 2019 como el primer modelo totalmente eléctrico de producción en serie de la marca de los cuatro aros, dentro de la estrategia de electrificación del Grupo Volkswagen. Se construyó sobre una plataforma adaptada para alojar un paquete de baterías bajo el suelo y dos motores eléctricos, uno por eje, que le proporcionaban tracción integral quattro. Con esta propuesta, Audi entraba a competir directamente con SUV eléctricos como el Tesla Model X y el Jaguar I-Pace, apostando por el confort y la tecnología como sello de la marca más que por las prestaciones extremas.
Entre sus rasgos más curiosos, el e-tron ofreció como opción unos retrovisores sustituidos por cámaras y pequeñas pantallas OLED integradas en las puertas, una solución poco habitual en un coche de producción en aquel momento. Su sistema de frenada regenerativa podía aportar buena parte de la energía recuperada durante la conducción diaria, reduciendo el desgaste de los frenos mecánicos. Con el tiempo, la gama pasó a integrarse bajo la denominación Q8 e-tron, y el modelo original ayudó a sentar las bases de la actual familia eléctrica de Audi.