Historia y curiosidades
El Alfa Romeo 8C 2900B nació a finales de los años 30 como la versión de calle de los chasis de competición 8C con los que Alfa Romeo dominaba pruebas como la Mille Miglia y la Targa Florio. Su motor de ocho cilindros en línea, con doble árbol de levas y dos compresores, procedía directamente de los monoplazas de carreras de la marca, montado sobre un chasis con suspensión independiente en las cuatro ruedas, una solución muy avanzada para la época. La variante "Corto" (de batalla corta) llevaba carrocerías de carroceros italianos como Carrozzeria Touring, que vestían el chasis con líneas fluidas y aerodinámicas propias del estilo "superleggera".
Se construyeron muy pocas unidades del 8C 2900B, lo que lo convierte en uno de los Alfa Romeo de preguerra más raros y buscados por coleccionistas. Ejemplares de esta serie han alcanzado en subastas cifras entre las más altas jamás pagadas por un automóvil clásico, y suele figurar en listas de los coches más bellos de la historia gracias a su combinación de ingeniería de competición y carrocería artesanal. Varios ejemplares participan aún hoy en concursos de elegancia como el Pebble Beach Concours d'Elegance y en pruebas de resistencia para clásicos como la Mille Miglia histórica.